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Rafael Andia, descendiente de la diáspora republicana española, nació en Francia en 1942. Su trayectoria como guitarrista es de ida y vuelta, desde el flamenco de su juventud hasta el barroco y la guitarra clásica. Esta diversidad le ha conducido a un enfoque especial de cara a los clásicos españoles - especialmente Joaquín Turina, Isaac Albéniz y Manuel de Falla - materializado en sendas monografías discográficas. Ha propuesto técnicas originales, a veces heredadas del flamenco y orientadas hacia la música contemporánea, al grupo l’Itinéraire, y así ha estrenado, editado y grabado obras para guitarra que van desde André Jolivet a Tristán Murail. Rafael Andia también ha explorado el territorio de la guitarra barroca con instrumentos de época en el CNRS ; ha tocado dentro del grupo de danza barroca l’Éclat des Muses, y ha grabado la integral de Robert de Visée para la casa Harmonia Mundi. Sus composiciones originales, entre flamenco y clásico, han sido reunidas en un disco producido por Solstice. Su ensayo Libertés et déterminismes de la guitare y su testimonio Labyrinthes d'un guitariste han sido publicados por l’Harmattan .

Rafael ANDIA es, desde 1971, profesor de guitarra clásica y barroca en la célebre y prestigiosa Ecole Normale de Musique de Paris/Alfred Cortot.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rafael ANDIA, personalidad paradójica, no odia estar a contracorriente. Cultivó todas las guitarras, excepto las que nos vineron de las Américas, y a pesar de eso o quizá gracias a eso, es un descubridor de territorios. El del pasado en primer lugar, la destellante guitarra “barroca” de Su Majestad Louis Catorze y de la Inquisición Española, rica de sus aproximadamente 15000 páginas de música cifrada que debió descifrar y desbrozar. Pero también el nuevo territorio que, en la marcha del siglo, se abre cada día bajo nuestros pies (y bajo sus dedos):

Suscitar un nuevo repertorio y para eso proponer a los compositores de la vanguardia técnicas originales susceptibles de satisfacerlos. Eso va desde el trabajo sobre los colores y los timbres hasta las técnicas repetitivas pasando por modificaciones organológicas. Esta “otra virtuosidad”, nuevo vocabulario en el cual van a suministrarse estos compositores, Andia la difunde a docenas de ellos en un compendio que constituye un verdadero pequeño diccionario de la lengua moderna de la guitarra y que habría podido titularse:

Cómo no perpetuar “la escritura” para guitarra

A veces Rafael ANDIA se exalta hablando de otra guitarra, una guitarra “verdadera”. Para él, sólo hay verdadera emoción en la creación y verdadera creación en la sinceridad. Y definitivamente, su guitarra “suena a verdad”…

María Germain